El conocimiento
de la obra de un filósofo se parece más
a un entrenamiento espiritual que a un estudio estructurado
de sus conceptos. En este entrenamiento filosófico
se hace evidente, como en pocas oportunidades, que el
cuerpo y el alma experimentan las mismas pruebas y que
ambos deben querer atravesarlas si quieren recibir de
dicho filosofo sus intensidades. Entonces, es deber
tener un cuerpo. Todo en el universo tiene un cuerpo.
Están los cuerpos materiales, vegetales, animales,
humanos, cósmicos y hay más. Tenemos los
cuerpos inmateriales, las sensaciones, las ideas, las
percepciones. Un cuerpo ya lo tenemos y siempre estamos
haciéndolo. Un cuerpo nunca preexiste, es siempre
el resultado de una mezcla. Un cuerpo será así
una potencia y una potencia siempre se definirá
en la relación con otras potencias. Por eso cuando
hablamos de Un cuerpo, este Un designa siempre una multiplicidad.
Deleuze dirá que podemos decir: un cuerpo, un
pueblo, un mundo, que no habrá diferencia de
naturaleza entre estos términos. Aquí
empieza a plantearse un problema: cómo se constituye
un cuerpo, cómo se lo crea?. Un cuerpo es ante
todo un conjunto intenso. Se maneja por coordenadas
y no por ordenadas. Si es una multiplicidad no va a
responder a un centro (Yo, Ente, Idea, Sujeto) ni a
una ley (Sistema, Estado, Estructura Religiosa). Deleuze
tomará de Artaud su creación poética
del Cuerpo Sin Organos, para convertirla en una formula
conceptual por excelencia para los cuerpos y su funcionamiento,
su composición. El "CsO" va a ser un
cuerpo sin organización, sin un orden preexistente
(un orden siempre es de carácter preexistente
y deviene de un sujeto con voluntad de dominio), sin
ley trascendente. Organización será sinónimo
de Organismo, Organo, Estado, Aparato, Tribunal, Yo,
Significado, Significante... Es interesante resaltar
que Deleuze no va a utilizar jamás el termino
energía y si va a llamar intensidad o fuerza
a lo que recorre y llena el cuerpo sin órganos.
Más aun, uno de sus conceptos más importantes
va a ser Devenir. El devenir será lo que asegura
no quedar estratificado, endurecido, tomado por la Organización.
Los componentes intensivos del "CsO" serán
líneas de fuerza que atraviesan y arrastran a
cada "CsO" haciéndolos variar cada
vez de Naturaleza según el acontecimiento que
los envuelva. No habrá cambio de intensidad sin
cambio de naturaleza para el "CsO". Así,
no será la energía de un cuerpo lo que
lo defina sino a qué Naturaleza pertenece según
la fuerza que lo atraviesa. El "CsO" Deleuziano
es también una critica política al sentido
del cuerpo actual y capitalista. El CsO es nómade.
El Cuerpo capitalista es sedentario. El CsO está
siempre en devenir y no se diferencia de él.
El Cuerpo capitalista permanece siempre idéntico
a un Yo. El CsO pertenece al orden del tiempo espiritual.
El Capitalista al espacio-tiempo material. El CsO es
múltiple, su Ser es el del Devenir. El Capitalista
responde a la ideo del Uno, su Ser es una Unidad. El
CsO siempre se está haciendo y creando. El Capitalista
preexiste, viene dado y sigue reglas fijas. El CsO es
creativo, expresivo, sin imagen. El Capitalista es informativo,
copia, reproduce una imagen. El Cso es exterior e interior
a la vez y recorre un plano inmanente. El capitalista,
su interior es siempre el resultado de un exterior que
lo interioriza cada vez más y vive en un plano
trascendente. Por ello un taller de filosofía
debe adquirir todo su sentido desde la perspectiva intempestiva
que plantea su nombramiento. Taller: Creación,
funcionamiento, prueba, error, experimentación
con diferentes materiales, devenir con diversas expresiones,
composición. Poner en marcha la máquina
para atravesar los caminos. La Lógica debe ser
como la ruta, dirá Deleuze, uno debe estar allí
siempre en movimiento, si te detenés te pisan.
Donde están los Cuerpos Sin Organos? Momentos
nítidos en la vida del CsO. En el cine de Ozu,
el primer cine de Wenders, el del Godard, el de Syberberg.
En la música de Debussy, de Messiaen, de Mozart,
del Zen. En la pintura de Bacon, de Klee, de Tintoretto.
En la filosofía de Spinoza, de Nietzche, Bergson,
Foucault. En la literatura de Artaud, de Henry Miller,
de Melville. En la danza butoh. En el teatro de Tadeus
Kantor. En la química de Prygogine. En un devenir
revolucionario: asamblea popular, cacerolazo, creaciones
colectivas intempestivas, etc. Desde el origen de los
tiempos se pasea el CsO, siempre diferente a sí
mismo, confundiéndose en todo para que todo sea
una intensidad singular. Para que cada gota de la ola
sea distinta y gracias a su diferencia y unión
intensiva nos haga quedar maravillados ante su estruendo
en la superficie que será la nuestra, la de nuestro
cuerpo y alma reunidos por la misma piel. Por eso "lo
más profundo es la piel", como dijo Paul
Valery. Porque hasta la más pequeña molécula
de nuestro cuerpo "conoce" a su cuerpo sin
órganos y sabe que allí anida su gracia.
Por eso el ser es una multiplicidad y todo habla de
él, una gota, un color, una idea, un animal,
una molécula tienen el poder de hacer hablar
al Ser, de hacerle conocer, experimentar, todo lo que
el Ser por sí mismo no conocería.
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