Técnicas Corporales y Expresivas
Integración del sonido al
movimiento corporal
Sonido y personalidad
Escribe Marcela Viaggio*
”La palabra “ personalidad “
puede derivarse de dos raíces: la primera es persona, que significa
en latín la máscara que los actores llevaban al representar
una obra de teatro y que describía más o menos su papel.
Por lo tanto la personalidad está, en un sentido, condicionada
por el papel que asume el individuo en la vida o por el rostro que presenta
al mundo. La segunda raíz posible significa todo lo contrario
que la primera. Dividiendo caprichosamente la palabra “persona”,
obtendríamos per sona, expresión que podría significar
“por el sonido”. (Alexande Lowen, Bioenergética)
El sujeto que suena, que se hace oír,
que se calla, que se esconde detrás de la máscara, de
la sonrisa constante, la mueca, por debajo de su emisión débil
o forzada expresa su manera de ser.
Es muy importante trabajar las corazas musculares de la cara, la máscara;
en la zona de la mandíbula, la boca, la lengua, los ojos, el
entrecejo, se acumula mucha tensión, porque el rostro está
expuesto constantemente, y es una de las razones porque la gestualidad
de la cara queda fija.
Se tiende a utilizar mal la articulación témporo - maxilar,
la lengua queda aprisionada dentro de la boca, los dientes apretados,
reduciéndose el espacio dentro de la boca. Todo queda apretado,
tensionado, no hacemos el uso adecuado de los huesos de nuestra cabeza
como caja de resonancia.
La voz pierde su vibración, su color se opaca, se respira mal,
el aire llega solamente hasta el pecho, entonces sale ahogada, sin cuerpo.
Una voz rica, es la que tiene diferentes matices, tonos, subtonos. Para
poder proyectarla, aparecer con la propia voz es indispensable trabajar
corporalmente.
El desbloquear las corazas musculares para que la energía circule,
que el aire pueda hacerse paso hacia abajo, al centro de gravedad, hacia
atrás, a la cintura, que la voz pueda moverse de atrás
hacia delante, y viceversa, de arriba hacia abajo, de abajo hacia arriba,
que tenga armónicos.
¿Qué es una voz monótona?, lo relaciono con la
utilización de un tono, sin variables, con poca energía,
pobre, aburrida, también puede ser con un tono alto, a los gritos,
con un esfuerzo innecesario, displacentero, que aturde, molesta.
La voz es otro medio de expresión, como la expresión corporal.
La voz tiene cuerpo, porque se proyecta desde adentro del cuerpo hacia
el afuera. Una voz puede ser opaca, sin timbre ni resonancia, baja como
si careciese de energía, sutil y sin cuerpo. Todas las cualidades
de la voz tienen alguna relación con la personalidad.
Lowen dice: "Llamamos vibraciones a estos temblores. La ausencia
de ellos denota tensión en el cuerpo o en la voz. En esta última
produce una falta de resonancia. He aquí las relaciones: tensión
= retención = falta de vibración = baja de afecto o sentimiento.”
La voz está totalmente ligada a los sentimientos. La garganta
es un puente entre la razón y las emociones, de la zona alta
a la baja. De esto se trata el integrar estas partes. El instinto y
el pensamiento, integrar la sexualidad, la afectividad, la mente, lo
espiritual.
Para Lowen
la boca y la garganta son parte de un canal de comunicación del
corazón con el mundo externo, el sistema respiratorio y digestivo
comparten la función de entrada y salida de las emociones. Observando
anatómicamente este canal, encontramos tres áreas en que
las tensiones crónicas pueden formar anillos de constricción.
Desde lo más superficial hacia adentro. El primer anillo es alrededor
de la boca, en la articulación témporo -maxilar, la lengua.
El segundo en la intersección del cuero cabelludo y el cuello.
Esta zona es crítica porque se produce allí el pasaje
de los movimientos voluntarios a los involuntarios. En la boca y la
faringe podemos voluntariamente decidir lo que tragamos o escupimos.
Cuando los alimentos o la bebida llegan al esófago no se puede
decidir voluntariamente que es lo que entra y que sale, ya está
adentro. La tercera en la zona del cuello y el tórax. La zona
en que se localiza este anillo de tensión puede verse descrita
en la figura siguiente (copiada del libro Bioenergética de Lowen,
pág. 265).
Este anillo de tensión no es una unidad anatómica, sino
funcional. Intervienen en su formación muchos músculos,
y diversas estructuras, como la mandíbula inferior y la lengua,
en su actividad. La mandíbula inferior, al apretarla, encierra
la tensión repercutiendo en otras zonas como: el pecho, brazos,
manos, costillas, cintura, pelvis, piernas, pies, etc. Esta tensión
es la que no permite enraizarnos en la tierra, produciéndose
cortes energéticos en diferentes partes del cuerpo, en la voz
esto repercute directamente.
Al escribir este párrafo tengo presente a un alumno, es muy tenso,
pareciera que su pecho tuviera una armadura, su mandíbula apretada,
sus piernas y pelvis tiesas. Pareciera que se puede partir, quebrar.
Lo vi en una escena de Moliére, su voz parecía ahogada,
no bajaba, quedaba atorada en su cuello. Su peso no descendía,
estaba “colgado” todo el tiempo. Agarrado de sus ideas,
le propuse que trabajara con la entrada y salida del aire, que permitiera
que entre y salga y al salir podría decir el texto. Había
un corte energético en las muñecas, que no le permitía
moverse y vincularse con fluidez.
Le costaba mucho probar, poner su cuerpo, estar ahí, consigo
mismo y sus compañeros de escena, entonces quedaba aislado.
Este es uno de los ejercicios que trabajo con mis alumnos, con el objetivo
de abrir el cuerpo, que la energía corporal circule y no se quede
estancada, ni atrapada.
Cuando le propuse que el aire vaya abriendo camino para llegar hasta
su abdomen y costillas, me decía que estaba tratando de trabajarlo
dramáticamente, dándole forma al contenido. Se distanciaba
de lo que pasaba por su cuerpo, trabajaba con la idea, con la forma.
Hasta entonces estaba teniendo una actitud defensiva, armándose,
sin que haya intercambio ni enriquecimiento. Cuatro meses después
de esa observación, él cambió notablemente, está
mucho más abierto, su voz se escucha con tonos graves, sus apoyos
son más sólidos al permitirse entregar su peso al piso;
la entrada y salida del aire le ayudan a abrir nuevos espacios.
El cantar y el emitir sonidos, son muy placenteros, es una manera de
transformar la tristeza, que la angustia no quede estancada en el pecho,
aprisionada, de darle cauce a la emoción, compartir con los otros
la alegría o la bronca, etc.
* Marcela Viaggio
Prof. y Lic. de Expresión Corporal (I.U.N.A), Psicomotricista,
Coordinadora de Creatividad.
Este texto es parte de su Trabajo de Grado sobre el tema: Integración
de la voz al movimiento corporal en la Licenciatura en Composición
Coreográfica con Mención en Expresión Corporal
(I.U.N.A).