| COPI fue la firma
con la que fue conocida la obra de Raúl Damonte
Botana, quien nació en Buenos Aires en 1939 y murió
en Paris en 1987. Hijo de padres vinculados a la cultura
y política criolla, se exiliaron en Uruguay, y
luego en París, allí Copi terminó
instalándose definitivamente por 1962. Junto a
Fernando Arrabal, Alejandro Jorodowsky y Roland Topor
fundaron el grupo de acciones teatrales Pánico.
Paralelamente comienza con sus caricaturas: "La mujer
sentada" publicada en las argentinas Tía Vicenta
y Cuatro Patas, y en "Le Nouvel Obvservateur"
convirtiéndose en un personaje clásico y
popular para los franceses: "opinadora sin moral
y poseedora de una ignorancia genial que habla sobre sexo
con una violencia inusitada" según palabras
de Copi. Tal vez, este personaje sintetice la estética
de este creador, aplicada tanto al teatro como a la literatura.
Toda su obra contiene humor y una gran violencia transgresora
además de una crítica brutal de la sociedad
contemporánea. Quizás sea éste el
motivo por el cual sus piezas teatrales no pudieron ser
estrenadas en un país tan conservador como el suyo:
la Argentina, sino hasta después de su muerte en
1987 (con excepción de "Un ángel para
la señorita Lisca" que se estrenó en
los '60). Las obras estrenadas en Argentina fueron: "La
noche de la rata" en 1991 en el Teatro Payró,
en 1992 "Una visita inoportuna", en 1995 "La
Pirámide" y durante el 2001 "Cachafaz".
Si hubo una obra que hubiera sido interesante estrenar
en Bs. As, hubiera sido su "Eva Perón"
escrita para poder ser interpretada solo por travestis.
Esta pieza fue estrenada en 1969 en París en el
Théatre de l'Epée-de-Bois. Según
Copi, a Evita le hubiera gustado una obra que hablara
sobre sus comienzos como actriz y sobre su enfermedad,
dejando bien en claro su visión satírica
del poder y la corrupción. Pero la escritura utilizada
como valor puro y político, es utilizada por Copi
en sus novelas protagonizadas por personajes mutantes,
irreconocibles y enrolados en travestismos, sadomasoquismos,
drogas y muertes: "El Uruguayo" (1941), "El
baile de las locas" (1976), "La vida es un tango"
(1979), "La ciudad de las ratas" (1979), "La
guerre des pedés"(1982) y "La Internacional
Argentina" (1987)
CACHAFAZ
de Copi. Dirección: Miguel
Pittier
Después
de presenciar "Cachafaz", resulta imposible
poder definirla. Es una especie de sainete trágico.
Por su puesta en escena, podríamos decir que
nos remite al sainete rioplatense más primitivo,
con personajes que hablan en verso y de frente al público,
acompañados por un cantor y su guitarra. Por
su estructura, nos remite a las tragedias griegas más
antiguas, en donde el descuartizamiento humano, constituye
el centro de los rituales dionisíacos, y conduce
a sus personajes a su final trágico. Esta combinación,
produce extrañamiento y desconcierto en los espectadores,
pero los temas sobre los cuales gira toda la pieza,
no hacen más que provocar una fuerte identificación
y burla al espectador y su cultura. Cultura creada por
guapos machos, que se hicieron a golpes y navajazos.
"Cachafaz" nos sacude diciéndonos a
gritos que formamos parte de una gran mentira, que un
travesti pudo salvar del hambre a su conventillo y a
su guapo que es tan puto como el oficial y como el resto
de los machos que desprecian a sus mujeres. Ésta,
la última obra de Copi, sintetiza todo su discurso:
sólo un grupo de brutos e ignorantes pueden hacernos
ver lo que no vemos, y lo que muchos todavía
se niegan ver. Tal vez sea esto lo que provoque, que
inclusive hoy, 14 años después de ser
escrita, haya espectadores que se escapen en el medio
de la función.
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