"Cuando
estamos en un cuerpo, nos convertimos en aprendices"
R S Heckler (The
Anatomy of Change)
Las personas tenemos naturalmente una tendencia espontánea
hacia el desarrollo y despliegue de potencialidades.
Carl Rogers, psicólogo humanístico, llamó
a este impulso natural tendencia actualizante.
La describe como un motor innato a toda persona, que
dirige el desarrollo del organismo en el sentido de
una mayor autonomía e integración. Para
Rogers..."la vida en su óptima expresión
es un proceso dinámico y cambiante en el que
nada está congelado". Y es a través
de nuestro cuerpo, del sentir, del pensar, del actuar
que estamos participando de este fenómeno móvil
que es la VIDA.
Desde el Counseling Psico Corporal confiamos en la tendencia
actualizante y estudiamos cómo los procesos físicos,
emocionales y actitudinales se interrelacionan favoreciendo
a veces o dificultando otras el desarrollo personal.
A menudo en esta búsqueda de desarrollo encontramos
certezas, caminos llanos y también dudas, confusión
y limitaciones.
Quizás no sabemos cómo seguir, cómo
crecer y percibimos más notoriamente la distancia
entre lo que somos y lo que anhelamos ser... ¿Qué
hacer entonces? ¿Cómo lograr que la tendencia
actualizante marque nuevamente el rumbo?
El cuerpo mente como guía de un proceso de cambio
y crecimiento personal Durante el siglo pasado se llevaron
a cabo investigaciones sobre el aporte del cuerpo mente
en los procesos de asistencia psicológica y se
observó que las personas que tenían más
éxito en sus terapias, eran las que no habían
perdido el contacto con sus sensaciones corporales y
las utilizaban para orientar sus cambios.
Aprender a escuchar con mayor profundidad y sutileza
al cuerpo mente permite encontrar los recursos necesarios
que traerán el crecimiento. Estar con la experiencia
presente (aquello que nos pasa) con una actitud abierta
y espaciosa, con atención y sin violencia abre
puertas, aclara el camino; trayendo una comprensión
más amplia. Una observación atenta de
las tensiones corporales puede revelar qué relación
hay entre estas tensiones y el plano emocional.
La posibilidad de focalizar, nombrar y permanecer con
esa tensión y ese "algo del nivel emocional"
que está ahí presente aún en forma
no clara al comienzo, da lugar a que la experiencia
se profundice. Luego vendrá el momento de darle
lugar a aquello que la experiencia de la totalidad de
la persona (experiencia organísmica) trae como
nueva dirección.
La tendencia actualizante se hace presente otra vez.
Cuando las personas cambian, lo muestran física
y actitudinalmente. Al principio se nota en la relajación
momentánea, la facilitación de un cambio
corporal, una circulación mejor y el respirar
más profundo. Después de un tiempo de
proceso, los cambios decididamente se hacen más
notables: en el rostro, en la postura, en los pensamientos,
en las emociones y en la relación con el entorno.
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