El
Carnaval, festejo traído por la Conquista, supo
ser una fiesta verdaderamente popular hasta los años
60. En el Norte, en el litoral y en los grandes centros
urbanos fue tomando formas particulares, incorporando
elementos de los que ya estaban aquí y de los que
fueron llegando. Los sucesivas dictaduras militares, el
desarrollo de la televisión y la cultura del espectáculo,
fueron menguando su fuerza. En los últimos años
una gran cantidad de gente de distintas generaciones se
ha volcado a participar en las murgas, tomando éstas
una presencia en las ciudades que excede el propio festejo
del carnaval. Hoy existe la Federación de Murgas
que nuclea a 160 murgas en todo el país. La murga
es también fuente de inspiración para grupos
de rock masivos como Los Redondos, Los Cadillacs y otros.
Hablamos con Coco Romero, quien coordina hace 14 años
los talleres de murga en el Rojas (UBA) y edita la publicación
"El Corsito",
que reúne material de divulgación y consulta
sobre el carnaval.
Cuales son los orígenes de la murga?
El antecedente es de España. Los primeros datos
históricos los encontrás a fines del s.
XIX, principios del siglo XX, con el aluvión
inmigratorio. La murga viene como un modo de festejar
el carnaval. Etimológicamente murga significa
"conjunto de músicos malos", es el
diminutivo de música. Aquí recibió
el aporte negro. La influencia negra está dada
por la gestualidad corporal, la gran riqueza en el baile
No así en lo musical: el bombo es tomado del
ejército y se toca con palo. El ritmo de la murga
es muy primitivo, muy a tierra. El negro toca con las
manos, y su ritmo es sincopado.
Qué es lo que caracteriza a las murgas de Bs.
As.?
Por
un lado la riqueza en el lenguaje corporal, hay una
gran variedad de pasos: la patada, el borracho, los
movimientos aéreos, retorcidos, con una gran
descarga. Y cada barrio tiene su forma de bailar. En
Uruguay o en España, por ejemplo, tiene mucha
más importancia el canto, este aspecto está
muy desarrollado. Aquí lo principal, hasta ahora,
es el baile. El género está evolucionando
mucho por la gran cantidad de gente que se vuelca a
participar. Otro aspecto interesante es el tema del
disfraz. En el traje del murguero convive su altar.
A diferencia de Brasil, en donde toda la comparsa lleva
el mismo traje, acá cada uno lleva su levita,
sus lentejuelas, pero adorna y enriquece su traje con
sus propios símbolos o íconos. Así
ves en una misma murga al hincha de River y al de Boca
bailando juntos. Otra diferencia es que acá las
murgas están compuestas por aficionados, no se
trata de profesionales que ganan dinero por participar
de la murga. Esto es fundamental, hay una tendencia
desde el Poder a convertir todo en espectáculo.
En Gualeguaychú, que es el carnaval más
importante del país, también está
sucediendo. Aquí no, son organizaciones libres,
y eso lo hace muy auténtico.
Qué cambios notás en las Murgas?
La inclusión de la mujer. Antes las mujeres
iban acompañando a los hombres, pero no formaban
parte de la murga. Hoy participan intensamente, tanto
bailando como tocando. Por otro lado, La irrupción
de los jóvenes, cualquier fenómeno cultural
importante necesita la presencia de ellos. También
la recuperación del instrumento por el placer
de tocar en sí. El bombo ya no es sólo
para acompañar la manifestación sino un
instrumento para hacer música.
Por qué pensás que estos espacios despiertan
tanto interés hoy?
Creo que como comunidad tuvimos que ser realmente vapuleados
para romper esa caparazón, esa cerrazón
en cuanto a la participación. Y ahora estamos
reaccionando. La dirigencia política se cae a
pedazos, las instituciones se caen a pedazos. Y todo
lo que es popular refleja o conlleva todo esto que nos
pasa como comunidad. Es un momento muy intenso, de mucho
intercambio, diría de transición. Y el
modo de organizarse se está gestando, se está
construyendo... Hay una familiaridad entre el cacerolazo
y la murga.
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