Existe una dimensión
de la tensión de la musculatura que no pertenece
al control consciente y voluntario, que es la tensión
de base, aquella que es posible percibir cuando los músculos
se encuentran en reposo. Se trata del tono neuromuscular,
cuya función es preparar al cuerpo para la acción
y que manifiesta los estados físicos, emocionales
y mentales, así como todas las vivencias personales
y las improntas culturales que constituyen la personalidad.
"La palabra Eutonía -afirmaba Gerda Alexander-
fue creada para expresar la idea de una tonicidad armoniosamente
equilibrada en adaptación constante y ajustada
al estado o a la actividad del momento". Por lo general,
las personas presentan alteraciones en la fluctuación
del tono. Cuando éstas se producen en un tono alto,
tienen por consecuencia acortamientos musculares que se
fijan, constituyendo una actitud que genera posturas con
limitaciones de movimiento en las zonas afectadas. Cuando
estas tensiones crónicas se instalan con mucha
intensidad, llegan incluso a conferir una forma particular
a la estructura ósea (cifosis y lordosis acentuada,
escoliosis, etc.) Pero no sólo se producen alteraciones
que conducen a una fijación de tono alto, también
las hay de tono bajo. Estas fijaciones en tono bajo no
presentan una reactividad adecuada para la reacción
normal necesaria. Cuando la cristalización de la
postura se fija en tonos medios, suele suceder que se
produzca una reducción del espectro emocional .
Por otra parte, así como hay zonas del manto muscular
con dificultades de fluctuación tónica,
existen también alteraciones generales de fluctuación
tónica. Toda alteración en la tonicidad
muscular genera disfunciones en los controles automáticos
del sistema neurovegetativo, que regula la circulación,
el metabolismo, el tejido linfoide (responsable de algunas
funciones inmunológicas), el funcionamiento glandular,
las funciones de todo el resto de los órganos y
sistemas del cuerpo.
Al tomar conciencia de esta actitud en la trama tónica,
a través de losprincipios de la eutonía
(autodiagnóstico), es posible detectar las fijaciones
tónicas: aquellas zonas que perdieron la capacidad
de fluctuar en su tensión de base. A la detección
de estas zonas con fijación tónica le sigue
un proceso cuya finalidad es reintegrarlas a la situación
de fluctuación de la tonicidad general, recobrando
la adaptabilidad del tono en la totalidad del cuerpo.
Así, la eutonía tiene como objetivo lograr
un aprendizaje que permita la fluctuación consciente
del tono en todas las áreas del cuerpo . Hacer
eutonía -por lo tanto- significa emprender un camino
hacia la toma de conciencia de sí mismo, desarrollando
la percepción y la sensibilidad. Al adquirir conciencia
de sí misma, la persona puede percibir que ante
cada pensamiento, emoción y/o situación
el cuerpo adquiere una actitud física automática
(o refleja) a nivel de la función tónica,
que es la base de la acción corporal consciente.
Todo trastorno psíquico tiene repercusiones físicas
y viceversa. Se puede comprender así que, actuando
sobre la tonicidad, se pueda influir sobre todo el ser
humano.
Este proceso se lleva a cabo a través de clases
grupales y de sesiones individuales, con el acompañamiento
de un terapeuta, en las cuales se ponen en práctica
técnicas de autodiagnóstico y autotratamiento
basadas en los denominados "principios de la eutonía"
. Las distonías son tratadas ya desde el momento
en que son detectadas: detección y tratamiento
constituyen una unidad, un mismo proceso.
Principios de la Eutonía
-La estimulación del tacto consciente.
-La percepción y la experimentación del
volumen del cuerpo; su espacio interno, su tridimensionalidad.
-El desarrollo consciente de la presencia de los huesos
y de su orientación en el espacio.
-El contacto consciente, que es la toma de conciencia
del espacio bioelectromagnético y de las regulaciones
fisiológicas que pueden producirse por la influencia
sobre él.
-La experiencia del transporte , que es el reflejo
consciente del enderezamiento articular y su utilización
en la vida cotidiana.
-El repousser o rechazo (uso de la fuerza).
-Los movimientos activos y pasivos.
-Los micromovimientos, o movimientos de descompresión
articular.
-Las posiciones de control, que es una secuencia de
movimientos que permiten evaluar el estado de flexibilidad
muscular.
-El movimiento eutónico.
-Vibraciones vocales u óseas, que son formas
de crear campos energéticos benéficos
en el cuerpo.
El Contacto
El contacto consciente supone traspasar el límite
visible del organismo. En palabras de Gerda Alexander
" Por medio del contacto incluimos en nuestra consciencia
el campo magnético perceptible y eléctricamente
mensurable que existe en el espacio que nos rodea".
Las llamadas técnicas de contacto son uno de
los principios fundamentales de la terapia individual,
aunque su empleo trasciende hacia todas las formas de
la práctica de la eutonía. Su peculiaridad
reside en su potencia para la regulación de las
áreas distónicas, al restituir la capacidad
de adaptación de estas zonas alteradas, por medio
de una regulación realizada a través de
la irradiación de las manos y del estado de presencia
armónica del eutonista.
Según Gerda Alexander: "...Después
de mi larga experiencia de ver cómo el cuerpo
puede ser afectado o influenciado por otro cuerpo, no
puedo enfatizar suficientemente los daños de
hacer contacto o tocar otra gente sin el dominio (mastering)
de su propio organismo." Es precisamente el carácter
consciente de estas técnicas lo que las distingue
fundamentalmente de otras formas de diagnóstico
o de terapia. Para esto es fundamental el desarrollo
de una conciencia observadora (yo-observador). Como
señala F. Morrow, el yo-observador no es equivalente
al yo-pensador, ni al yo-emocional, ni al yo-funcional,
sino que es: "... la parte de la psiquis, la cual
es conciencia de ella misma".
A través de las series de ejercicios y del contacto
consciente, las personas pueden acceder a un estado
de ser-siendo, se vuelven conocedoras de su realidad
y de sus necesidades, comenzando con aquellas de carácter
superficial, y continuando por la percepción
de las necesidades profundas (necesidades del ser),
que descubren en el proceso de su crecimiento.
Objetivos del Trabajo
- Normalización del tono muscular y variación
consciente del tono neuromuscular.
- Prevención y reversión del deterioro
de las funciones articulares.
- Desarrollo general de la sensibilidad y por ende
el aumento de la percepción propio-exteroceptiva.
- Mejoramiento de los reflejos posturales y cinestésicos.
- Mejoramiento de las funciones neurovegetativas (circulación,
respiración, digestión, sueño,
etc.).
- Completar gradualmente la imagen corporal.
- Mejoramiento general de la salud, al aprender cómo
cuidarse.
- Conocimiento profundo de sí mismo.
- Desarrollo de la confianza en uno y confianza en
sus percepciones.
- Aceptación de sí mismo y su realidad
personal.
- Aprendizaje del uso adecuado del cuerpo en la vida
cotidiana y en actividades de esfuerzo.
Otra nota sobre la eutonía click
aquí
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