¿Cuándo
comenzó el jazz? Es una pregunta que se mantendrá
para siempre sin respuesta.
La primera grabación de jazz se efectuó
en 1917, pero la música existía por lo
menos en su estado primitivo desde hacía 20 años.
Influenciado por la música clásica, marchas,
spirituals, work songs, ragtime, blues y la música
popular de la época, el jazz ya era una forma
particular de música cuando comenzó su
documentación. Es probable que el jazz fuera
inicialmente interpretado por músicos sin educación
musical que tocaban en bandas de marchas en Nueva Orleans.
La música era una parte importante de la vida
cotidiana de esta ciudad desde por lo menos la década
de 1890, con bandas de bronces que se contrataban para
tocar en desfiles, funerales, fiestas y bailes. Es plausible
pensar que los músicos, que frecuentemente no
leían música, no tocaban las melodías
de manera continua, sino que le agregaban variaciones
para mantener las actuaciones interesantes. Puesto que
el cornetista Buddy Bolden, el primer músico
famoso en ser considerado jazzista, formó su
banda en 1895, se podría usar ésa como
una fecha simbólica del nacimiento del jazz.
Durante las próximas dos décadas no existe
documentación del jazz, si bien se sabe que progresó
a pasos lentos. Freddie Keppard sucedió a Bolden
como el cornetista de más prestigio de Nueva
Orleans, pero fue rápidamente superado por King
Oliver. Aunque algunos músicos de Nueva Orleans
viajaron al norte, el jazz se mantuvo estrictamente
como una expresión musical típica de Nueva
Orleans hasta la primera guerra mundial. El 30 de enero
de 1917, un grupo de músicos blancos llamado,
sin modestia alguna, The Original Dixieland Jass Band
(ODJB) grabó "Darktown Strutter's Ball"
e "Indiana" para el sello Columbia. La música
se consideró demasiado revolucionaria para la
época y no se publicó, sin embargo, dos
meses después la ODJB grabó para el sello
Victor "Livery Stable Blues" y "The Original
Dixieland One Step", temas que tuvieron gran éxito.
Otros grupos se unieron al movimiento y también
comenzaron a grabar. Así el jazz se convirtió
en moda, ya que los promotores vieron una oportunidad
de ganar dinero fácilmente. Pasarían varios
años antes de que se hicieran grabaciones de
músicos negros. En ese tiempo comenzaron a oírse
opiniones que mantenían que los blancos habían
inventado el jazz.
Más tarde surgió una corriente contraria,
que existe hasta hoy, que apoyaba la idea de que el
jazz era una música negra y que sólo los
negros tenían el conocimiento, sentimiento y
talento para tocarla. Se ha probado en muchas ocasiones
que ambas posiciones son falsas. En 1920, Mamie Smith
grabó el primer blues, "Crazy Blues",
y la moda del jazz fue reemplazada por la de los blues.
Sin embargo, el jazz continuó progresando y los
New Orleans Rhythm Kings, uno de los primeros grupos
que tocaba improvisando solos, sonaba en 1922 como si
llevara una década de progreso sobre los ODJB.
El año 1923 fue de gran importancia, porque durante
ese año hicieron grabaciones debut la King Oliver's
Creole Band (la cual incluía en corneta a Louis
Armstrong y en clarinete a Johnny Dodds), la cantante
de blues Bessie Smith y el compositor y pianista Jelly
Roll Morton. Aunque la banda de King Oliver se consideraba
dentro de las más importantes de Nueva Orleans
por sus improvisaciones en conjunto, sería Louis
Armstrong quien tendría la mayor influencia y
eventualmente cambiaría el jazz.
La movilización de los negros del sur de los
Estados Unidos, buscando mejores condiciones económicas,
también contribuyó a que a los músicos
de jazz salieran de Nueva Orleans hacia otras ciudades
del norte y oeste y, a principios de los años
'20, Chicago se convirtió en el centro del jazz.
Cuando Armstrong se unió a la banda de Fletcher
Henderson en Nueva York en 1924, descubrió que
los músicos neoyorquinos, aunque técnicamente
superiores, con frecuencia tocaban en stacatto y sin
la emoción de los blues. Armstrong , con sus
solos dramáticos y explosivos en la banda de
Henderson, tuvo una inmensa influencia al cambiar la
manera de frasear solos, abriendo así nuevos
caminos de improvisación. Se puede afirmar que
Louis Armstrong fue el principal responsable (aunque
es probable que hubiera ocurrido eventualmente) por
el cambio del énfasis del jazz de improvisación
colectiva a solos individuales, lo cual ayudó
a la creación del swing. En la década
de los '20, el jazz comenzó a influir a las orquestas
de baile y hasta los conjuntos más comerciales
comenzaron a tener pequeños solos y secciones
rítmicas sincopadas.
La espectacular serie de grabaciones de Louis Armstrong
y sus Hot Five y Hot Seven inspiró a otros músicos
a crecer y al mismo tiempo popularizó el canto
en scat y una manera relajada de frasear vocalmente
las canciones, lo cual influenció a Bing Crosby
y a futuros cantantes. Músicos como el cornetista
Bix Beiderbecke, que tenía un sonido menos cálido
que el de Armstrong, el pianista Jelly Roll Morton,
tanto como solista o con su grupo Red Hot Peppers, el
pianista James P. Johnson, el compositor y arreglador
Duke Ellington y el emergente saxo tenor Coleman Hawkins,
se transformaron en importantes fuerzas en el mundo
del jazz.
Durante la segunda mitad de la década, las orquestas
con mayor número de músicos y con base
en el jazz se hicieron populares y la improvisación
colectiva que distinguía el estilo Dixieland
se encontró fuera de moda y restringida a pequeños
grupos. Otro de los efectos de la Depresión fue
desplazar al Dixieland casi completamente por más
de diez años. El público no quería
acordarse de la época desenfrenada de los años
'20 y por algunos años prefirió las baladas
y la música de baile. Sin embargo, cuando en
1935 repentinamente se hizo famoso Benny Goodman, una
nueva generación demostró que lo que le
interesaba era hacer lo que fuera para ignorar la Depresión
y pasarlo bien bailando con orquestas de swing.
El período de 1935 a 1946 se conoce como la era
de las Big Bands, o grandes orquestas, que dominaron
los rankings de la música popular. También
en la misma década, el jazz fue una parte importante
de la música popular, no sólo una influencia
como lo había sido anteriormente. Glenn Miller
y Artie Shaw vendieron millones de discos y Benny Goodman,
Count Basie y Duke Ellington eran nombres reconocidos
por el público en general. Por esos años
el jazz se desarrolló de varias maneras. Nuevos
solistas, como los pianistas Art Tatum y Teddy Wilson
y los trompetistas Roy Eldrige y Bunny Berigan, inventaron
estilos alternativos. Los arreglos de las Big Bands
se tornaron más sofisticados, el Dixieland revivió
y fue redescubierto (la Yerba Buena Jazz Band de Lou
Watters fue en parte responsable por este renacimiento),
y se celebraba el jazz como una parte importante de
la cultura norteamericana. Lamentablemente, esta era
de oro de popularidad no duraría. Como consecuencia
de la evolución continua del jazz, fue tal vez
inevitable que avanzara más rápidamente
que las preferencias del público en cuanto a
música popular.
Al
principio de los '40 muchos de los jóvenes músicos
quisieron ir más allá de la música
de swing y desarrollar sus propios conceptos. El saxofonista
Charlie Parker y el trompetista Dizzy Gillespie fueron
los fundadores principales de un nuevo estilo llamado
bepob o bop, pero no fueron los únicos y docenas
de otros se les unieron. Una de las características
del bebop era introducir el tema rápidamente
para luego iniciar las improvisaciones. Las armonías
y ritmos se hicieron mucho más complicados y,
más importante aún, la música que
se tocaba era cada vez menos apta para bailar. Una huelga
de grabación entre los años 1942 y 1944,
un impuesto prohibitivo a los espectáculos -
el cual hizo cerrar a muchos de los salones de baile-
y la creciente acogida del público a los cantantes
populares, condenaron a las Big Bands a su extinción.
Al mismo tiempo, la eliminación de las pistas
de baile en mucho de los clubes convirtió al
jazz en una música estrictamente para ser escuchada.
Al ser elevada a nivel de música de arte, el
jazz se aisló del mundo de la música popular
y su público disminuyó drásticamente,
mientras otros estilos más simples se creaban
para llenar el vacío. Sin embargo, la decaída
comercial no frenó el crecimiento artístico
del jazz. El bop, inicialmente considerado un estilo
revolucionario (la huelga de grabaciones no les permitió
a muchos conocer su gradual crecimiento), se transformó
en la parte más importante de la corriente del
jazz al comenzar la década de los '50. El cool
jazz, jazz de la costa oeste, que daba más énfasis
a tonos y arreglos más suaves y que llegó
a la cima de su popularidad a media década, y
el hard bop (que incorpora los elementos de más
sensibilidad del jazz [soul] descartados por los creadores
y seguidores del bebop), fueron ramas del bebop que
tuvieron sus aficionados. Pero con el surgimiento de
la avant garde, o free jazz, la música improvisada
experimentó el mayor salto, abandonando aún
a más seguidores. Cuando Ornette Coleman y su
cuarteto se presentaron en el Five Spot en Nueva York
en 1959, muchos aficionados que comenzaban a aceptar
la música de Thelonious Monk quedaron perplejos.
Ornette y su grupo interpretaban un tema en unísono
y luego improvisaban muy libremente sin utilizar ningún
acorde. Durante el mismo período, John Coltrane,
quien había llevado el bop a extremos con el
interminable número de acordes que usó
al grabar "Giant Steps", comenzó a
improvisar apasionadamente sobre vamps (acompañamientos
improvisados repetitivos).
La atonalidad percusiva del pianista Cecil Taylor debía
tanto a la música clásica contemporánea
como a los estilistas de jazz de épocas anteriores
y los exagerados saltos de intervalos de Eric Dolphy
eran completamente imposibles de predecir. El jazz avant
garde había llegado. A mitad de los '60 el free
jazz estaba lleno de improvisaciones de mucha energía
por medio de las cuales se exploraba tanto el sonido
como las notas. Dentro de pocos años, cuando
surgieron el Art Ensemble of Chicago y Anthony Braxton,
el espacio en la música se utilizaba mucho más
libremente y a fines de los '70 muchos artistas avant
garde dedicaban más tiempo a integrar improvisaciones
con composiciones complejas. La música ya no
era una forma libre continua, sino que los músicos
gozaban de libertad completa en sus solos para crear
cualquier sonido que les pareciera adecuado. Aunque
este estilo ha sido oscurecido por otros desde los '70,
es todavía una opción viable para los
improvisadores y sus innovaciones continúan influyendo
indirectamente en la corriente moderna del jazz.
La década de los '70 se reconoce más bien
como la era de la fusión, cuando muchos de los
jazzistas integraron aspectos del rock , rhythm and
blues y música pop con su propia música.
Hasta fines de los '60, el jazz y el rock se mantuvieron
separados, pero con el surgimiento del teclado electrónico
hubo mucha experimentación. Miles Davis, quien
fue innovador en el bop, cool jazz, hard bop y su propia
estilo de avant garde, estableció los patrones
de la fusión cuando grabó "In a Silent
Way" y "Bitches Brew". Se comenzaron
a formar grupos que combinaban la improvisación
y musicalidad del jazz con la fuerza y ritmos del rock.
Dentro de los más notables están Return
to Forever, Weather Report y Mahavishnu Orchestra. Ya
en 1975 este movimiento comenzó a quedarse sin
combustible artístico, pero debido a su potencial
comercial ha continuado hasta hoy, frecuentemente en
una forma aguada como mezcla del pop instrumental y
recibiendo el inexacto nombre de "jazz contemporáneo"
o "acid jazz". La trayectoria del jazz de
1920 a 1975 fue de una constante evolución con
nuevos estilos que quedaban fuera de moda dentro de
cinco a diez años. En los '80 súbitamente
se consideró aceptable dar tributo al pasado
y acudir a épocas anteriores al bop para inspirarse.
Aunque el Dixieland se ha mantenido bastante activo,
casi de manera clandestina, por décadas (tuvo
un auge de popularidad durante los '50), pocos de la
tendencia principal del jazz moderno reconocieron su
existencia o importancia antes de los '80.
Wynton Marsalis, quien simbolizó la década,
comenzó como trompetista inspirado en gran parte
por la manera de tocar del Miles Davis de los '60. Eventualmente
encontró su propio sonido al retroceder en el
tiempo explorando la música de los maestros del
pre-bop, y el resultado fue que, aunque tocaba nueva
música moderna, Marsalis logró adaptar
e interpretar de una manera original las ideas proporcionadas
por el pasado distante. Muchos de los jóvenes
intérpretes que han seguido a Marsalis ignoran
a la fusión y a las más importantes innovaciones
del avant garde, usando sólo el hard bop como
la base de su música. Es un acontecimiento realmente
curioso que existan tantos músicos jóvenes
que tocan con un estilo que tuvo su auge antes de que
ellos nacieran, pero a mediados de los '90 muchos de
estos Young Lions finalmente comienzan a establecer
sus propias voces y construyen en base a las innovaciones
de antaño.
Casi todos los estilos del jazz siguen activos en los
'90, incluyendo el Dixieland, jazz clásico, pequeños
grupos de swing, bop, hard bop, post-bop, avant garde
y varias formas de fusión. El jazz ha pasado
a ser una música realmente internacional, aunque
su evolución se ha hecho más lenta durante
los últimos 20 años. Hoy no es evidente
la dirección en que irá el jazz en el
futuro. Algunos cínicos piensan que la música
ha llegado al final de su desarrollo, pero se puede
apostar que mientras existan grabaciones, junto con
la necesidad de auto expresión, el jazz sobrevivirá.
Roberto Barahona
Fundador de www.purojazz.com.
Se dedica a la difusión del jazz a producir jams,
programar jazz en la radio y a tocar la batería.
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www.purojazz.com
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