"Ven
a aprender el espíritu de lo Divino"... decía
Rukmini Devi Arundale en su carta de invitación
a los futuros miembros de su academia. Pionera entre otros
como Rabindranath Tagore y Uday Shankar, fundó
en el año 1936 la academia Kalakshetra, en donde
los estudiantes se formaban no sólo en el área
de la danza sino también en el área de la
música, la pintura y el idioma sánscrito.
Esta gran bailarina y teósofa emprendió
su lucha por el reconocimiento de la importancia de la
danza en su país tras haber sufrido las artes en
general, un período de decadencia durante el colonialismo
británico. Así como ella, otros artistas
abrieron escuelas y centros de formación en distintas
ciudades de India, recuperando de esta manera danzas
milenarias y demostrando la importancia de la tradición.
Las danzas de India se clasifican en: clásicas,
folklóricas y tribales. Dentro de las clásicas,
están las danzas Bharata Natyam, Kathakali, Mohini
Attam, Odissi, Kuchipudi, Kathak y Manipuri. Aunque se
diferencian por su técnica y vestuario, poseen
un denominador común que es la combinación
del lenguaje de las manos, el cuerpo y la cara, interpretando
así historias de índole devocional y de
amor humano.
Al apreciar estas danzas, el espectador queda atrapado
en una "atmósfera atemporal" que combina
la música en vivo, una rica ornamentación
y un colorido vestuario, transformándose así
en un festival para los sentidos. Otra característica
de las danzas de la India es la combinación de
sensualidad y recato. La gracia y la
suavidad, que representan lo femenino (Lasya),
contrastan con los fuertes ritmos que marcan los pies,
lo masculino (Tandava).
Estas danzas son un gran desafío ya que su aprendizaje
no sólo requiere de un fuerte entrenamiento físico
para su exigente ejecución, sino también
de concentración y gran coordinación para
mover simultáneamente ojos, cuello, rostro, manos
y pies, ayudando así a la integración del
cuerpo y la mente y al desarrollo de ambos hemisferios
cerebrales.
La unión cuerpo-mente trae como resultado la expresión
del espíritu, siendo éste el objetivo final,
la "superación espiritual" a través
del arte. Antiguamente, algunas danzas (Bharata Natyam
y Odissi), eran realizadas en los templos por bailarinas
consagradas a Dios, llamadas "Devadasis" (servidoras
de Dios, doncellas de los dioses), quienes de alguna manera
contribuyeron a la preservación de las danzas a
través de los siglos.
Técnicamente hablando, se considera a estas danzas
como un "arte completo". Abarcan desde la expresión
facial hasta la expresión de gestos hechos con
las manos llamados "mudras" o "hastas"(manos),
que describen situaciones o cuentan historias. Además
de un intenso trabajo de brazos, cabe destacar la importancia
del trabajo rítmico que realizan los pies descalzos
al golpear el piso, haciendo sonar cascabeles que van
sujetos a los tobillos; éstos a su vez, deben acompañar
simultáneamente los ritmos que realiza el percusionista
de la orquesta y viceversa. Antes que nada, la bailarina
o el bailarín debe aprender a cantar las sílabas
rítmicas que corresponden a cada paso.
En el trabajo de pies se utilizan la planta, el talón
y la media punta, y la finalidad es lograr "claridad
y precisión rítmica".
Con respecto a los ojos, existen diferentes formas de
mirar; deben reflejar además, distintos sentimientos
y estados emocionales.
Finalmente, lo que el intérprete de Danza de la
India espera, es llevar al espectador el placer y goce
estético. En la medida que logra emocionar al espectador
con lo que hace, logra belleza artística y comunicación
con lo divino...un puente entre el cielo y la tierra.
EL TABLA Instrumento
compuesto por dos tambores. Uno está construido
generalmente en madera llamado tabla o dayan, considerado
de carácter masculino y tocado con la mano derecha.
El otro esta construido con diversos metales y es llamado
bayan o dugi. De carácter femenino, es el de
mas grave afinación y se toca con la mano izquierda.
La afinación es sumamente precisa y ajustable
al tono que se desee lograr, y en el caso del bayan
varía al controlarse la presión de la
mano sobre el parche. Es tocado con los dedos y palmas
de ambas manos sentado en el suelo con las piernas entrecruzadas.
Este instrumento conlleva un idioma propio. Sílabas
rítmicas como por ejemplo: TA TIN TIREKITE TUN...son
algunas de las frases que al ser cantadas determinan
un cierto tipo de toque en el instrumento.
El tabla es hoy no solo uno de los más populares
instrumentos de percusión en la música
de la India sino que es también muy apreciado
en el resto del mundo debido tal vez a su gran versatilidad
como instrumento solista y excelente acompañante
en la música vocal e instrumental, capaz de crear
atmósferas o "moods"cargados de intenso
heroísmo como también profunda serenidad
y refinamiento.
Es también usado tradicionalmente para el KATHAK,
un estilo de danza clásica del norte de India.
Existen infinidad de ciclos rítmicos o TALAS
usualmente utilizados en la música de India,
siendo de mayor vigencia actualmente los compuestos
de 5-6-7-8-9 hasta 16 unidades rítmicas o MATRAS.
Entre los talas más populares se encuentran por
ejemplo: ADRA (6 matras), RUPAK(7matras); KHERWA (8matras);
JHAPTAL (10 matras); TEENTAL (16 matras).
El tala es sinónimo de ritmo (Tala: de la sílaba
"ta" de tandava, la danza cósmica del
dios Shiva y "la" de lasya, danza de su consorte
Parvati)
El NATYA SHASTRA, un antiguo tratado del siglo II A.C.
escrito por el sabio Bharata, define al tala como "la
combinación de lo audible (pata) y lo inaudible
(kala) de un sonido que habiéndose producido
por un instrumento o el uso de la voz, mantiene un tiempo
(laya) y este tiempo una medida". Así el
arreglo particular entre los sonidos y silencios determinará
el carácter único de cada tala.
El LAYA, es lo que comúnmente entendemos como
el tiempo, el beat dentro de la música. Existen
tres formas principales en el LAYA: vilambit o tiempo
lento, madhyalaya o tiempo medio y drut o rápido.
En cuanto al origen del tabla poco puede asegurarse
con exactitud. De acuerdo con una teoría éste
sería inventado en el siglo XIII por Amir Kursua
quien se le atribuyera también la invención
del Sitar y quien se supone dividiera el mridanga en
dos piezas separadas.
De acuerdo a la mitología, Ganesh el dios con
cabeza de elefante, creador y tocador de mridanga (tambor
del cual fueran originarias las técnicas del
pakhawaj y el tabla) sería quien sostuviese el
ritmo para la danza de su padre el dios Shiva.
Después de la invasión Mogol y la integración
de las culturas musulmana e Hindú, el Dhrupad,
o antiguo estilo vocal heroico de canciones a Dios y
a los reyes, se vio influenciado por la música
devocional musulmán, el Qawali, dando lugar a
un nuevo estilo vocal mas rápido y encendido,
el Kheyal. El pakhawaj usado para el Dhrupad tenía
un sonido muy grave no pudiendo tampoco ser tocado muy
rápido. Fue así necesario un tipo diferente
de percusión, el tabla, emergiendo en un primer
momento en el siglo XIII y popularizado luego en el
siglo XVIII cuando Nyamat Khan establece el kheyal como
género distintivo del dhrupad.
Hoy en día se reconocen 6 Gharanas o escuelas
estilísticas de interpretación del tabla,
identificadas por sus diferencias técnicas y
estilo compositivo (Delhi, Lucknow, Benares, Ajrada,
Farukhabad, Punjab)
Sería casi imposible la ejecución de este
instrumento sin la dirección y ayuda de un maestro,
quien guiara y diese a cada discípulo la correcta
posición de las manos, la postura adecuada y
la técnica necesaria sin la cual solo resultarían
hábitos incorrectos de ejecución y el
desconocimiento de las múltiples posibilidades
de este instrumento.
Es al maestro Sanjay Badhoriya a quien debo mis años
de paciente entrenamiento, único maestro de origen
indio de este arte que se radicara en Argentina por
mas de 10 años enseñando y difundiendo
parte de un legado tan antiguo en estas tierras del
sur del globo y quien nos ha enseñado cuánto
puede la música acercarnos a nuestro verdadero
Ser.
|