Contar ovejitas,
tomar un vaso de leche, tisanas, pastillas… son
algunos de los métodos a los que recurren las personas
que sufren de insomnio. A la extensa lista de recursos
habrá que sumarle escuchar la música de
nuestro propio cerebro. Una investigación llevada
a cabo en la Universidad de Toronto por Leonid Kayumov,
profesor de psiquiatría de esa universidad, demuestra
que la "música cerebral", EEG convertidos
en piezas musicales a través de un proceso computarizado,
les permite a los pacientes insomnes caer más rápidamente
en un profundo sueño. El poder curativo del sonido
y la música no es una novedad. En papiros egipcios
que contienen textos médicos de 2600 años
de antigüedad ya se hablaba de "cánticos
con poderes curativos". También formaban parte
de los poderes curativos del chaman o los sacerdotes -
doctores druidas de las culturas celtas.
(Más info en Ed. nº 5. Sonido,
música y Salud)
Hoy en el siglo XXI parecería que estas ideas vuelven
a ser valorizadas. La música cerebral de una persona
insomne se caracteriza por la repetición de frases
musicales. Remite a la música minimalista y a los
mantras hindúes por su capacidad de inducir a un
estado meditativo de la mente, a un estado hipnótico.
Kayumov comprobó que esta música cerebral
personalizada hacía que el cerebro del sujeto generara
más ondas delta y theta, asociadas con la relajación
y el sueño profundo. "Puede parecer una combinación
de sonidos totalmente cacofónica", señaló
Kayumov. Diez sujetos de estudio recibieron CDS de música
cerebral personalizada creada a partir de sus propias
ondas cerebrales. En el grupo de control, ocho sujetos
escucharon música cerebral programada para otras
personas. Todos ellos escucharon los CDS cada noche al
acostarse durante 30 días. Los sujetos durmieron
con actígrafos colocados en sus muñecas
para registrar sus niveles de actividad. Los que escucharon
la música cerebral especialmente creada para ellos
se durmieron más rápido y tuvieron un sueño
más reparador que los sujetos del grupo de control.
En términos generales se observó una reducción
de los síntomas de ansiedad e insomnio. Si bien
hay ciertas características del sueño que
son comunes a todos los seres humanos, el patrón
de ondas cerebrales de cada individuo es único
e irrepetible, como la persona misma. Y, lo que es más,
"se conserva sin mayores cambios a través
de los años", dice Kayumov. Eso quiere decir
que el CD con música cerebral le va a servir varios
años al paciente... una buena alternativa para
reemplazar a los adictivos somníferos y ansiolíticos.
Click para escuchar la
música
cerebral
Fuente: www.wired.com
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